La vida es entre otras cosas, saber que puedes no volver a ver a alguien. No por suspender una cita o no concertarla, sino porque esa persona deje de existir. Cuando esa persona existe, cabe la posibilidad de encontrarse, y cuando no existe nada, existe la posibilidad cero. El sentimiento que debemos sobrellevar para aceptar esa posibilidad cero se llama dolor.
El dolor forma parte de nuestras vidas, y afortunadamente es un sentimiento efímero, o al menos debe serlo. No sería justo que fuesen sentimientos pasajeros la alegría y el placer y no lo fuese el dolor. Por ese hecho, por el hecho de que exista justicia en algún ámbito, el dolor debe ser temporal, circunstancial y capaz de hacernos más fuertes. Dicen que lo que no te mata te hace más fuerte. Siguiendo la misma regla, a nadie le pasa nada que no sea capaz de superar, y es ese pensamiento el que debe albergar nuestra mente cuando la posibilidad cero se acerca, pues ésta es inevitable. Lo evitable ocurre o no, depende del azar, del destino, de nuestras propias acciones en definitiva; pero lo inevitable no depende de nada que esté a nuestro alcance, sólo depende de lo desconocido y no podemos modelar lo que no conocemos, ni luchar contra ello porque acabaríamos perdiendo por goleada. Sólo podemos aceptarlo y aprender a vivir con ello.

Enhorabuena.
ResponderEliminarEres la reencarnación de Demócrito, pero la vida no es entre otras cosas, saber que puedes no volver a ver a alguien. Eso no es la vida, es un pensamiento, es miedo, temor...
La vida es entre otras cosas, otra cosa.
Muchas gracias por tus reflexiones.
Cierto,lo comparto totalmente. Afortunadamente la vida es entre otras cosas otra cosa..es LA COSA. sino ¡qué seria de nosotros!, esta reflexión mia es un poco pesimista a la vez que realista, bajo mi punto de vista,claro; pero me choqué ese dia con la posibilidad cero.
ResponderEliminarNo se quién eres, pero Muchas gracias por leerme y agradezco que te guste. Un saludo!